lunes, 23 de marzo de 2009

Barrio Adentro se queda sin médicos

Los habitantes de las barriadas más humildes que se benefician de los consultorios populares del programa nacional Barrio Adentro deben enfermarse de 8.00 de la mañana a 12.00 del mediodía. Si un paciente tiene una emergencia cinco minutos después del mediodía, encuentra las ventanas de los módulos selladas y los portones encadenados. Es entonces cuando deben ingeniárselas para ir a un Centro de Diagnóstico Integral (CDI) o a un hospital.

El 16 de abril de 2003 y producto de un convenio cubano-venezolano, nació el programa Barrio Adentro. La propuesta inició como un plan piloto, que se dio entre abril y junio de 2003 en Caracas. Entre junio y agosto se expandió al resto del territorio nacional. Según reseña el portal electrónico www.barrioadentro.gov.ve, el plan inicial era que los consultorios prestaran consultas de 8.00 de la mañana a 12.00 del mediodía, mientras que de 2.00 a 5.00 de la tarde los médicos deberían visitar a los pacientes discapacitados de las comunidades cercanas, además de impulsar acciones para prevenir enfermedades.

La teoría está muy lejos de la práctica. Un breve paneo por algunos de los módulos octagonales y conversaciones con los vecinos evidencian su inconformidad. "El pueblo no tiene horario para enfermarse", fueron las palabras de vecinos de sectores como Villa Paraíso, El Caujaro, Los Samanes, El Gaitero y María Angélica Lusinchi. La falta de personal médico es la causa del funcionamiento a medias de algunos de los consultorios populares.

Parece virtual

Con el módulo de la calle 203 del sector Los Samanes, en San Francisco, no cuenta la gente. Una disputa entre una empresa privada y la contratista que levantó la estructura, impidió la culminación del consultorio popular hace tres años. Los vecinos aseguraron que los terrenos pertenecían a la compañía y, por retrasos en los pagos, se apropiaron de los espacios. La estructura está rodeada de piedras, escombros y montones de basura.

Liseth Hernández creía que la instalación del ambulatorio bolivariano en la zona aliviaría su dolor de cabeza cada vez que sus hijos se enfermaran. Pero no es así. La ama de casa explicó que los médicos sólo atienden medio día. "Lo que pasa es que no hay médicos. Las dos que atienden aquí también apoyan en el CDI de la zona. Además, la insalubridad reina en las instalaciones".

A medio andar

Las 10 mil familias que habitan en Villa Paraíso, en San Francisco, sólo pueden sentirse mal los martes y jueves. Desde que se fue la doctora cubana, abren el consultorio cuando pueden. Jonathan Morales señaló que la profesional que la suplió tiene que cumplir horario en otros módulos. La estructura tiene tres años construido y asiste a 40 personas al día. "Desde la semana para acá el funcionamiento ha decaído. Todo marchaba bien pero el déficit de médicos le está dando duro al programa Barrio Adentro".

Un letrero que dice "consultas martes y jueves" y una lista de los niños a los que reforzarán sus vacunas, es lo único que se avista desde las afueras del módulo. Los candados y las puertas cerradas reciben a los más necesitados el resto de la semana. Rina Bonilla atiende un "pegaíto" a escasos metros. Confiesa que, aunque hay muy buena atención y regalan medicamentos, se debería reconsiderar el horario, pues a muchas personas se les presentan emergencias en la noche y se les dificulta ir a un hospital.

Aumentan las consultas

El módulo de la calle 198 del sector El Caujaro, en San Francisco, parece funcionar bien. En los cuatro años que tiene en la zona ha aliviado los males a las comunidades vecinas. Aunque en el sector hay cinco consultorios populares más, el que recibe mayor cantidad de pacientes es éste. Así lo aseguraron los médicos de guardia. "Atendemos al menos 60 pacientes diarios".

Sergio Machado, habitante del sector, manifestó que la mayoría de las veces remiten a los pacientes a otros hospitales porque no cuentan con los equipos necesarios. "La última vez que fui me tenía que hacer terapias por la bronquitis, pero la doctora me dijo que la máquina estaba dañada y no sabía cuándo la arreglarían".

Tres días sí, dos no

En el sector El Gaitero, las opiniones de los vecinos está dividida. Cuando se les pregunta por el funcionamiento del único módulo de Barrio Adentro en la zona, algunos arrugan las caras, bajan la cabeza, y otros aseguran estar satisfechos con el servicio. El médico cubano que asiste a los 30 pacientes diarios trabaja lunes, miércoles y jueves en la zona, y martes y viernes en otro ambulatorio en el barrio Mi Esperanza.

Josefina Medina vive a un costado del consultorio octagonal. Indicó que en ocasiones ve a uno o dos profesionales que caminan el sector, pero no por más de dos horas. "Se supone que deberían prestar atención personalizada de 1.00 a 5.00 de la tarde, pero es que esto por aquí no es muy mansito, quizá por eso no visitan a los enfermos todos los días".

La Verdad -
Isabel Cristina Morán -


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