sábado, 5 de julio de 2008

Chávez acabó con las FARC


El triunfal rescate de Ingrid Betancourt y otros catorce rehenes que estaban en situación de esclavitud en manos de la narcoguerrilla colombiana de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, representa un golpe mortal para este grupo.

Sólo mentes ignorantes o del todo farsantes pueden restarle importancia al hecho o decir estupideces como las que les oímos a Arístóbulo Istúriz (el mismo que acusó a Chávez de fumarse una lumpia) y a Luis Britto García en VTV. Decían ambos personajes, convertidos en verdaderos mujiquitas, que los rehenes no habían sido liberados por el Ejército colombiano sino entregados por las FARC.

Quienes acarician el ego del sabanetero creen que ganan puntos diciendo que no hubo pericia ni paciente planificación sino sólo generosidad de los terroristas para “entregar”a los secuestrados. Algunos diputados rojo-rojitos de la Asamblea Nacional han aportado algunas teorías aún más brillantes, como la que habla de un supuesto perverso manejo del tiempo y del espectáculo por parte del gobierno de Uribe para maximizar el efecto mediático. Dicen que desde hace meses se ha podido ejecutar el rescate pero que políticamente era mejor hacerlo ahora.

Pero lo cierto es que están libres la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, los tres contratistas norteamericanos y militares y policías secuestrados por la banda que hasta hace meses comandaba Manuel Marulanda. Contra esta evidencia se estrella la mezquindad de los declarantes chavistas.

Así, la narcoguerrilla colombiana está herida de muerte. Seguirá cometiendo delitos y aberrantes violaciones de los derechos humanos hasta su extinción. Pero está en las peores condiciones de sus 44 años de vida. Su aislamiento militar y político es consecuencia de las recientes acciones del Ejército nacional que ha ido diezmando sus recursos.

Y para ser justos, no se debería olvidar el importante papel que ha tenido Hugo Chávez en el logro del actual desastre que presentan las FARC. Su atorrante injerencia en los asuntos colombianos ha logrado ponerle un rostro más asequible, más próximo a la guerrilla. Sus intervenciones, amenazas y burdas manipulaciones han hecho mucho para que los irregulares estén en el más bajo índice de apoyo político. Chávez también ha contribuido mucho a sus derrotas militares, porque al bajar el apoyo popular, también se resiente la moral de los irregulares.

En el lector debe estar fresco el recuerdo del hallazgo y muerte del comandante Raúl Reyes, localizado con tecnología satelital por una llamada telefónica del verborrágico Chávez, quien no pudo contenerse y al llamar a Reyes éste pudo ser ubicado por los servicios de inteligencia del Ejército.

Después, Chávez pidió un minuto de silencio por el descanso eterno del guerrillero, pero si no lo hubiera llamado, a lo mejor, su amigo hoy estaría vivo.

Chávez contribuyó -como nadie más- al éxito de la protesta popular que se realizó en más de 150 ciudades de todo el mundo contra el terrorismo de las FARC. Ningún otro propagandista fue tan eficaz para convocar a las decenas de miles de personas que manifestamos el 4 de febrero pasado, por cierto, fecha aniversaria del golpe chambón que lo dio a conocer en 1992. ¿Cómo contribuyó? Pues con todas las cosas que ha dicho y con la colaboración que ha prestado a los grupos guerrilleros al recibir como héroes a sus personeros y abstenerse de perseguirlos en el territorio venezolano.

Las frases de Chávez que más le han hecho daño a la narcoguerrilla no son las más recientes, cuando las ha llamado a rendir las armas y entregar a todos los secuestrados (que, por cierto, las hace cuando ya las FARC comienzan a ser un fantasma). En los primeros días en Miraflores, dijo que su gobierno era “neutral”ante el conflicto colombiano hizo prender las alarmas en la comunidad internacional y reforzó la alianza contra el terrorismo colombiano que tiene en el Plan Colombia uno de los elementos más importantes.

Como presidente de un país limítrofe es inaudito que se manifieste neutral ante una guerra entre un Estado democrático y legítimo y un os grupos irregulares que tienen como actividades fundamentales el secuestro, el narcotráfico y el asesinato de inocentes mediante atentados terroristas. Y que tal posición hubiese salido de los labios de un ex oficial de las Fuerzas Armadas cuyo mayor logro ha sido haber derrotado a las guerrillas financiadas por Cuba en los años sesenta, representa un escándalo. (Claro, en cualquier país normal: no en Venezuela).

Su campaña por conseguir el estatus de beligerante a una guerrilla, calificada como terrorista hasta por la Unión Europea, se estrelló contra la lógica y la geopolítica. Sólo en las mentes adulantes de la Cancillería venezolana podría Chávez recaudar apoyo a tan peregrina idea. Y, una vez más, logró el efecto contrario.

Alguna vez Chávez le ofreció, según se desprende de la información contenida en la laptop de Reyes, petróleo a las FARC. Parece que el negocio no se concretó pero la asesoría política si la aceptaron los jefes guerrilleros.
Los resultados están a la vista.

Román José Sandia
Noticiero Digital

http://www.noticierodigital.com/forum/viewtopic.php?t=401888