jueves, 18 de junio de 2009

El hiper líder bolivariano


La verdad es que hay revolucionarios que son unas verdaderas lacras ideológicas, sobre todo si vienen de España bien pagados, alojados y alimentados: son unos falsos monederos.

¡Cómo se les ocurre acusar al Líder de Hiper Líder! Cuando de veras es más que eso: es el Líder de Líderes, duélale a quien le duela. Injusticia Revolucionaria que debería ser pagada con multa globovisada o con pronto extrañamiento del país vía Guiria.

o ha comprendido el gachupín traidor que lo que más nos gusta a los súbditos bolivarianos es este Líderazo que todo lo sabe, predica y ejecuta. No sabe el imperialista de marras lo mucho que disfrutamos cuando nuestro Líder se encadena y comienza a concretar sus sueños de ayer por la noche, cuando agarra el bolígrafo rojito y comienza a sacar cuentas propias que descoyuntan las bases de la aritmética y dejan como un pendejo a Pitágoras y Averroes, o cuando conjuga un verbo irregular que contradice las gramáticas de Bello y de Nebrija.

Pero lo más bello es cuando el Líder nuestro de cada día insulta a los demás como ninguno, cuando se espuelea y maldice, denigra, detracta, desacredita, descalifica al más pintado, a un ex intelectual, a un Rey, a un colega presidente o presidenta, al Papa, al Secretario de la ONU, al que se le ponga en frente pues, así sea el mismo Obama. ¡No joda! Ahí es cuando nos encabritamos los seguidores del proceso y gritamos al unísono, como almas con dueño: ¡Así, Así, Así es que nos gobiernan! Y somos felices hasta el próximo encuentro televisivo.

Y éste ocurre pronto y ahora EL LIDER es un galán de Churubusco, de la Villa del Cine, y canta, baila, recita, piropea, enloquece a todas las súbditas con su voz áspera que ya quisieran para sí Julio Iglesias o Rafael. Líder es Líder hasta cuando pitchea - que bella desarrolla su sin igual rabo’e cochino - y vestidito de rojo como un Cardenal de Liga Mayor poncha a cualquiera hasta al mismo Líder eterno, cuyo liderazgo no está ni estará a la altura del nuestro.

Sólo nos falta verlo en traje de baño, cruzando en un santiamén el Orinoco no por Angostura sino por el paso más ancho, antes de asistir como nuestro abanderado a las próximas Olimpiadas en las que arrasará con todas las medallas habidas y por haber. ¡Así es nuestro Hiper Líder, aun cuando a españoles y canarios les cueste creerlo!