domingo, 21 de junio de 2009

Miedo... parejo


Es importante para él que todos se sientan amenazados por el poder

La "Bóveda de Miedo" está en pleno desarrollo. El Gobierno la construye en su concepto clásico, atacando con éxito a los principales símbolos de la sociedad. La idea es paralizar al adversario y convertirlo en un polizón que espera que otros le resuelvan el problema.

Ya no son sólo amenazas. Ahora el ataque es frontal y las consecuencias pueden ser demoledoras para quienes enfrentan al poder.

Los casos de Ledezma, Capriles Radonski y Pérez Vivas son groseros. Antes de que tomaran posesión de sus cargos, ya eran acusados de corrupción, golpismo, secesionismo, ineficiencia y organización de magnicidios.

La Cámara Municipal de Sucre (12 de sus 13 concejales son rojos) bloquea el trabajo de Carlos Ocariz en un inútil esfuerzo de frenar su creciente nivel de apoyo popular, incluso en las bases chavistas, quienes lo reconocen como alguien que, por fin, hace su trabajo, independientemente del color político de los beneficiarios.

El "juicio" a Rosales fue una muestra evidente de la aplicación selectiva de la ley, a la que parecen inmunes los funcionarios o ex funcionarios leales al Presidente, salvo aquellos defenestrados por Chávez (Barreto, Manuitt, Acosta Carlez, Ismael García). El resultado de esta acción política sesgada, fue el esperado por el Gobierno: hoy muchos creen que enfrentarse a Miraflores significa terminar preso o exiliado, algo nada estimulante para la participación política.

Las transnacionales no pueden sentirse blindadas. Aunque las expropiaciones emprendidas contra ellas son muy focalizadas, el impacto perceptual sobre el mercado es claro: "no hay nadie inmune, venga de donde venga".

A través de las amenazas contra la más prestigiosa empresa venezolana, ampliamente reconocida por la calidad de sus productos, sistemas de distribución, generación de empleos y su responsable desempeño a favor de la comunidad, se intenta decirle: "si me meto con Polar, imagínate cómo será contigo".

La eliminación de la publicidad gubernamental en los medios de comunicación críticos al Gobierno, fue sólo la primera etapa del proceso para controlar la comunicación. El cierre de RCTV, justificado en el cuento legal del cese de la concesión, trataba de enviar un mensaje ejemplarizante a todos los medios privados. Pero, como con las afeitadoras de hojilla múltiple: "lo que a la primera se le pasa, la segunda lo repasa". En esta nueva etapa, la amenaza va contra Globovisión, luego irán por las "cableras", las radios privadas y finalmente los medios impresos. Deliberadamente, las acciones del Gobierno no son discretas. Es importante para él que todos se sientan amenazados por el poder. De eso se trata la "Bóveda de Miedo".

Los allanamientos a Zuloaga y la imputación a Perla Jaimes, son apenas piezas en la construcción de un caso (con apariencia legal) que justifique lo injustificable en democracia: cerrar un medio de comunicación crítico al gobierno.

Con lo que no parece contar Chávez es que, si bien existe la posibilidad de que el miedo le permita crear un país de eunucos donde él sea rey, la historia también ofrece infinitos ejemplos donde ese miedo se convierte en adrenalina que despierta a una población amenazada y ésta actúa para defenderse, con el peligroso combustible de la rabia y la articulación natural de quien, finalmente, reconoce el peligro en su enemigo. Lo que usualmente viene después es que se aglutinan defensivamente alrededor de un líder, ya sea uno repotenciado o un "outsider", que podría sorprender a todo el mundo y mover el piso al país. ¿Hay líderes potenciales para asumir el reto? Claro que sí, lo que no había era el temor suficiente para abrirle los ojos a la gente y motivarla a buscarlo. Parece que ahora sí hay de ese miedo& y ¡parejo!

lvleon@cantv.net
Luis Vicente León
El Universal