viernes, 30 de enero de 2009

Bombeo de crudo en Venezuela caería por problemas financieros


Venezuela enfrenta un creciente riesgo de que su producción de crudo caiga en los próximos meses debido a que las compañías de servicios petroleros muestran signos de que podrían interrumpir sus actividades clave por una enorme acumulación de cuentas impagas.

Una gran desaceleración en el sector de petróleo sería devastador para la economía del país miembro de la OPEP, y obligaría recortar miles de millones de dólares en programas sociales que ayudan a mantener la popularidad del presidente Hugo Chávez entre la mayoría pobre venezolana.

Algunos proveedores de servicios tienen paradas sus operaciones debido a que están a la espera de pagos mientras firmas locales están batallando por mantener los sueldos al día, presagiando una desaceleración en servicios críticos para los yacimientos necesarios para mantener la producción.

Los problemas podrían aumentar en las próximas semanas debido a que funcionarios de alto rango en la firma estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) están enfocados en hacer campaña para el referendo constitucional del 15 de febrero que podría permitir a Chávez mantenerse en el cargo tras el fin de su período el 2013.

"La política de energía de Venezuela ha sido captar las ganancias del petróleo a costa de mantener los niveles de producción", dijo Antoine Halff, analista de la correduría Newedge en Nueva York.

"Funcionó mientras los precios del petróleo subían, pero en un mercado bajista su naturaleza insostenible se vuelve evidente", agregó.

Venezuela dice que su producción de petróleo es todavía de alrededor de 3 millones barriles por día (bpd), aunque después de una década del Gobierno de Chávez, especialmente por una catastrófica huelga energética en el 2002/2003, el bombeo ha caído a cerca de 2,4 millones de bpd, según analistas de la industria.

Afectada por el impacto de una caída de 100 dólares en los precios del barril de crudo en los últimos seis meses, PDVSA está batallando para pagar al menos 8.000 millones de dólares en deudas a compañías que proveen una amplia gama de servicios, desde el transporte a la exploración de yacimientos.

La situación cambia el panorama para Chávez, quien por años ha dependido de las cada vez mayores ganancias por petróleo para aumentar los servicios para los pobres, estimular el consumo y ganar repetidamente elecciones en base a la redistribución de la riqueza.

La empresa de perforación Helmerich y Payne dijo el jueves que habían interrumpido dos taladros por la falta de pago de unos 100 millones de dólares y que podrían aumentar a cinco las torres paradas en febrero debido a la expiración de los contratos.

PDVSA dijo el martes que tomó el control de un taladro propiedad de la estadounidense Ensco luego que detuvo sus operaciones para exigir el pago de unos 36 millones de dólares en deudas impagas.

CRISIS DE PAGOS

Funcionarios sindicales dicen que trabajadores de compañías de servicios, particularmente en el estado occidental de Zulia, llevan semanas recibiendo una paga inferior a sus salarios o no han sido remunerados porque sus empleadores se están quedando sin dinero.

"Con PDVSA socavando contratistas y proveedores, existe una buena posibilidad de que veamos mayores reducciones en la producción de lo que estamos acostumbrados a ver", dijo Patrick Esteruelas, analista de Eurasia Group en Nueva York.

Fuentes de la industria esperan que el Gobierno asegure que los trabajadores recibirán sus sueldos durante las próximas dos semanas para prevenir un descontento social que pueda estropear la campaña por el referendo, la que ha mantenido a los funcionarios de PDVSA muy ocupados como para atender el teléfono a los proveedores.

Un ejecutivo de petróleo que está evaluando invertir en Venezuela dijo que había encontrado "abandonado" el Ministerio de Energía en una visita reciente. Un funcionario le dijo que los empleados estaban en una concentración a favor de Chávez.

La producción en los yacimientos petrolíferos de Venezuela naturalmente cae en 25 por ciento por año, situación conocida como "ritmo de descenso", lo que significa que PDVSA debe perforar nuevos pozos para sólo mantener estable su bombeo.

Muchos de los yacimientos maduros, particularmente en el Zulia, requieren que se les reinyecte gas natural para mantener la presión que empuja al crudo hacia la superficie.

La desaceleración de esas actividades tendría un efecto inmediato en los niveles de producción y puede dañar los pozos.

Brian Ellsworth
(Editado en español por Magdalena Morales)
Fuente: Reuters