martes, 5 de mayo de 2009

El régimen está orquestando un “plan siniestro” para establecer una nueva cultura laboral.


Andrés Velásquez, líder de La Causa R, denunció este martes, que el gobierno esta orquestando un “plan siniestro” para establecer una nueva cultura laboral. “Dicho plan se denomina ‘Políticas Laborares y Negociación Colectiva’”.

“Queremos denunciar el hecho de que el gobierno no presente una estrategia de recuperación, tiene como fin que las empresas básicas lleguen a la ruina, aprovechando la coyuntura económica para acelerar el proceso de transición del capitalismo al socialismo”.

El ex gobernador del Estado Bolívar expresó que “todo tiene como finalidad acabar con los derechos adquiridos dentro de las contrataciones colectivas, no se respetarán los derechos consagrados por la Constitución, ni la progresividad, de igual forma se congelarán o eliminarán los privilegios para avanzar en una supuesta igualdad, esa es la verdadera intención”.

Por otra parte, Velásquez se refirió a las declaraciones del Presidente de la República, cuando anunció que destinaría 410 millones de bolívares fuertes para rescatar las empresas básicas.

”Eso no alcanza ni siquiera para pagar las deudas que tienen con contratistas, proveedores, lo que requieren para el servicio de salud, transporte, comedores, para cancelar insumos para la producción del aluminio, y mucho menos para poner al día los pasivos laborales y ambientales. Este es un saludo a la bandera. Esto es una especie de señuelo para tranquilizar la gran preocupación que tienen los trabajadores, el pueblo y la que existe en las pequeñas y medianas empresas que prestan servicio. Realmente esta es una burla, pues debemos recordar que el mismo ministro Rodolfo Sanz habló de una inversión necesaria de 4 mil millones de bolívares”.

“La situación de las empresas básicas de Guayana sigue siendo dramática y los afectados no son únicamente los trabajadores, sino todo el pueblo”, dijo.

Por último, Velásquez insistió en desenmascarar lo que hay tras este anunció de un auxilio financiero de apenas 410 millones de bolívares fuertes. “Repito, se trata de una estafa, es una estrategia laboral cuyo fin siniestro es la liquidación de las contrataciones colectivas y al establecimiento de un contrato único en el que se igualarán los salarios para todas las empresas del aluminio”.

Juan José Ojeda Díaz / Prensa de Solidaridad