jueves, 21 de mayo de 2009

¿Preparando una guerra civil?


Bienvenido al infierno: así rezaba el grafiti de una pared, con el que se topaba todo aquel periodista o soldado de Naciones Unidas o de la OTAN, que cruzaba la puerta del aeropuerto que daba entrada a la ciudad de Sarajevo en 1993. En Caracas, asiento de los poderes públicos nacionales de Venezuela, la Asamblea Nacional aprueba en el primer semestre del año 2009 con desespero, un andamiaje de leyes que pueden conducirnos al infierno como país.

De manera aparentemente inocua se construye paso a paso un sistema paramiltar en Venezuela controlado por el ejecutivo nacional.

Un sistema edificado a partir de la Ley Orgánica de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana aprobada el año pasado y que va desarrollándose paulatinamente con las leyes que han seguido apareciendo y las que se pretenden aprobar.

1.- La Ley Orgánica de Seguridad y Soberanía Agroalimentaria ha asignado la custodia permanente de las instalaciones y el contenido de las reservas agroalimentarias estratégicas, a la Milicia Nacional Bolivariana (artículo 29). El problema es que cabe cualquier interpretación para definir por parte del Ejecutivo Nacional, que se entenderá por reservas agroalimentarias estratégicas, ya que la Ley no lo hace.

2.- Las comunas serán el eje fundamental del nuevo modelo de Estado socialista, una instancia de funciones públicas para la producción, según ha explicado el diputado Manuel Briceño presidente de la Subcomisión de Ordenación y Gestión del Territorio. La preocupación específica que se plantea es que se le asignen a la Milicia Nacional Bolivariana, elementos de custodia sobre producción que realicen las comunas.

3.- El proyecto de Ley de los Consejo Comunales prevé entre las áreas de trabajo a desplegar por sus miembros, la de seguridad y defensa (artículo 4), con un comité de defensa integral (artículo 14, numeral 6), siendo función de la Unidad Ejecutiva del consejo comunal, promover y participar activamente en la defensa de la soberanía e integridad territorial (artículo 15, numeral 8 ).

4.- Por su parte, el proyecto de Ley de Propiedad Social establece como obligatoria, la formación militar de los trabajadores de las empresas de propiedad social, según ha ratificado el Diputado Ulises Daal, encargado de la elaboración de dicho proyecto de Ley.

En definitiva, un edificio jurídico perverso, que asignará armas a ciertos grupos de la sociedad para controlar a otros grupos, todo ello en nombre de la revolución y la construcción del Estado socialista.

No basta la ausencia de control sobre armas y municiones que existe en Venezuela. Se apunta decididamente en la dirección de edificar una perversa forma de paramilitarismo como germen seguro de un destino irreversible de conflicto. Y todo ello en nombre del socialismo del siglo XXI, el inicio de un largo camino que puede conducirnos al infierno

De manera aparentemente inocua se construye paso a paso un sistema paramiltar en Venezuela controlado por el Ejecutivo