miércoles, 27 de mayo de 2009

Venezuela o cuando la violencia es razón de poder político



El régimen socialista de Hugo Chávez, nos va permitiendo decantar un fenómeno sociológico que no por trillado carece de interés; el relativo a la violencia como argumento para acceder al poder y mantenerlo. En tal sentido, es pertinente puntualizar a la violencia como un concepto de considerables variantes, por ello, lejos estamos de referirmos acá solo al clásico modelo de una violencia física.

Es historia documentada la violencia verbal, moral y psicológica, aplicada por este socialismo a la poblacion venezolana, incluso desde muchos antes de su ascenso al poder. Y tal como ocurre en el plano individual, sobre colectivos, la violencia permitida tiende a incrementar su intensidad, hasta concretar en su presentación más repudiable: la violencia de naturaleza física.

A partir de la masacre del 11del abril de 2002, Venezuela fue testigo de la violencia, consagrada como razón de poder político, situación de la que no hemos podido zafarnos; ello ante la indolencia de organismos políticos internacionales, muy destacados sí, en promover el comercio y sus protocolos, sin embargo mediocres ante la grave infraccion de reglas democráticas, en detrimento de este pueblo.

Muy por encima de una fachada democrática que el régimen de Hugo Chávez se esfuerza en mantener (colaboracionismo incluido), resulta inaudita la displicencia de la comunidad internacional ante la evidencia de una dictadura acá gobernante. Ante tales circunstancias, y considerando los recientes esfuerzos por el reingreso de la Cuba socialista al seno de la OEA, cabe preguntarse: ¿Son las organizaciones politicas internacionales, entes promotores de intereses económicos o tambien lo son de regímenes democráticos?

El comentario viene además a colación, por cuanto resulta inaceptable para un demócrata de estos tiempos, el resignarse a trabajar en pro de una alternativa política violenta, capaz de superar al socialismo hoy en gobierno. Hacerlo así, implicaria reconocer de inicio, que todos los postulados, fundamento del régimen democrático de libertades, consagrados tanto en la legislación nacional como en la internacional, carecen de validez y eficacia, ante la violencia como razón de poder político.
Aceptarlo nos reenvía a un círculo vicioso donde la venganza es reacción al ejercicio violento del poder político, la que a su vez garantiza gobiernos aún más reñidos con la justicia y el orden.

Con independencia de las causas conocidas, origen de este régimen socialista, y abstrayéndonos del tiempo que dilate nuestra sociedad, en generar un liderazgo demócrata calificado al tiempo actual, es un hecho, que la Venezuela de hoy tiene en la violencia su principal razón de poder político. Infortunado escenario este, el que debemos trabajar y corregir. ORA Y LABORA.


Ronny Padrón
http://www.eluniversal.com/2009/05/27/opi_art_venezuela-o-cuando-l_27A2349453.shtml