jueves, 14 de mayo de 2009

La casa del gobernador Rodríguez San Juan


Durante el 2do. Periodo de gobierno del nefasto gobernador Rodríguez San Juan, en el Estado Vargas, se conoció la noticia que este había comprado un inmueble en el sector residencial de El Caribe, parroquia Caraballeda, y el cual según los comentarios iba a ser destinado como la casa para los gobernadores de la entidad regional.

El colectivo varguense y guayreño al conocer la noticia aceptó la decisión, ya que el maracucho por fin iba a vivir en el estado que gobernaba, se iba a mudar de su casa en Caracas para Vargas. De inmediato los transeúntes y vecinos del sector empezaron a observar el movimiento en los alrededores de la residencia, se iniciaron las obras de restauración y refacción de la casa, el arreglo de las vías circunvecinas, la construcción de reductores de velocidad, la vigilancia extrema con funcionarios de la policía estatal, lo cual alivió un poco a los vecinos que vieron mermado el auge delincuencia que se ha apoderado del estado, ganamos una consideraron los vecinos.

A la casa se le puso más bonita con los arreglos y refacciones y lo paradójico de todo esto fue que el gobernador maracucho no se mudó a la residencia, la utilizó según nuestros informantes como despacho alterno a la Casa Guipuzcoana y como asiento de grupos paramilitares y delincuenciales que formaban parte de su custodia, entre los cuales destacaba uno apodado “el ché”, quien lo escoltaba en su motocicleta de alto cilindraje, y también como centro de operaciones para organizar los actos vandálicos contra los opositores democráticos, cuestión que los vecinos observaron con extrañeza, gente variopinta, ciudadanos que en nada se semejaban al funcionariado público en cargos de la administración estatal. Pero esa era la casa del gobernador.

La gran sorpresa que impactó al pueblo varguense se dio cuando el nuevo gobernador García Carneiro, fue a tomar posesión de la casa destinada como su residencia oficial. No pudo hacerlo, se encontró que quienes habitaban la residencia le expresaron que la misma era de su propiedad y según nuestros confidentes hasta le presentaron la tradición legal de la misma y adujeron que eran amigos del ex-gobernador anterior. Tremendo bochorno, había sido engañado en su buena fe.

El rumor que circuló era mayúsculo, como la molestia que adquirió el tri soleado, pero no cometió ningún desafuero ya que se encontraba en aparente estado de sobriedad, como pocas veces se le ha visto en público y se devolvió con su frustración a su bunker a disipar las penas y que libando bebidas espirituosas.

Analizando frío lo acontecido, podemos decir que Rodríguez San Juan con esta acción ratifica su gestión fraudulenta para con el pueblo de Vargas, ya que las obras acometidas en la citada residencia fueron sufragadas con recursos del estado, también se utilizó a los funcionarios en gestiones y trámites y resguardo con las fuerzas de seguridad policial, durante años para darle seguridad a una vivienda privada, y ahora y por ahora resulta un verdadero fiasco lo sucedido y no hay quien de la cara por lo gastado allí, porque el ese general trisoleado, García Carneiro, no tiene las agallas para denunciar ante los organismos contralores el desvió de los recursos del estado como lo están haciendo Cesar Pérez Vivas, Antonio Ledezma, Enrique Capriles y Ocaríz, entre otros, de los ultrajes cometidos por sus antecesores, la mayoría perteneciente esa logia corrupta de militares, lo que demuestra que toda esa parafernalia expresada por el felón mayor, el teniente coronel Hugo Chávez, de luchar contra la corrupción es una cortina de humo, puro discurso para la galería. Y las agallas de García Carneiro, dicen las malas lenguas solo filtran lo que se toma.

En síntesis, pudiéramos decir que los gobernadores de Vargas, después de nueve años de gestión gorila militarista, roja- rojita, con Rodríguez San Juan y García Carneiro no tienen una vivienda para compartir su estadía en esta tierra con los varguenses y guayreños como cualquier hijo de vecino, y tampoco hay quien responda por ese desvió de recursos, de dinero de los litoralenses, y es posible que acontezca la acción utilizada por el avestruz, de tapar y olvidar este hecho como quieren hacer con los recursos utilizados para la reconstrucción y las obras de prevención de riegos y embaulamiento de los distintos ríos, o como quieren hacer con la maternidad de Macuto que a mas de nueve años de la tragedia no ha recibido a ninguna mujer guayreña y varguense para que su muchacho nazca en ella.

En suma para concluir pudiéramos expresar que lamentablemente y en contra de nuestra voluntad y ante una mayoría cegada por cantos de sirenas, Venezuela y Vargas, estamos siendo gobernados por una horda de militares delincuentes. No hay otra.