jueves, 21 de mayo de 2009

La custodia policial de toda la ciudad vigiló una marcha


1.200 policías se desplegaron en el recorrido de la protesta estudiantil


La custodia de 1.200 funcionarios que el Gobierno asignó ayer a una marcha estudiantil fue mayor a la cantidad de policías que en un solo turno custodian toda la ciudad de Caracas: 1.140.

En algunas partes del recorrido que tomaría la marcha en las avenidas México y Universidad había piquetes de más de cien policías, como en la plaza Morelos o en la esquina Corazón de Jesús, un despliegue que a muchos les gustaría ver en barrios y hospitales.

Janeth Márquez, quien trabaja en la avenida México pero vive en la tercera calle de Carapa (Antímano), no le veía el sentido a esta multiplicación de uniformes azules: "Por mi casa es raro ver un policía, pues lo más cerca que llegan es a la Intercomunal. No entiendo por qué están todos en una protesta pacífica de universitarios en vez de estar buscando malandros".

Una opinión similar esgrimió Alicia Díaz sólo que ella desearía más presencia policial no en el lugar en el que vive sino donde trabaja, el hospital José Gregorio Hernández, en Los Magallanes de Catia: "Ahí, cuando se opera un malandro, vienen poco después sus compañeros y se lo llevan por las buenas o por la malas. Ahora todo el mundo habla del hospital de Lídice porque lanzaron unos tiros, pero esa situación de inseguridad no se da sólo allí", dijo, al tiempo que aseguraba que en la marcha del primero de mayo la presencia policial fue aún más fuerte.

Desde un negocio de la avenida Universidad, Amaya Hernández llamaba la atención sobre el hecho de que con todas las necesidades que hay en Caracas los cuerpos policiales se daban el lujo de tener a sus funcionarios sin hacer nada, contando chistes en la calle y mandando mensajitos por celular: "Ese montón de policías ya nos parece tan normal en marchas opositoras que nadie baja las santamarías, pero no es normal".

Uno de los funcionarios apostados en la avenida Universidad se atrevió a dar la cara por la PM, y explicó que el hecho de que estuvieran allí más de mil de ellos no significaba que la ciudad quedara desguarnecida, pues en esos casos se trabaja por turnos especiales. Aseguró además que la presencia policial es importante y no tiene como fin intimidar a los marchistas: "Hace diez minutos (once y cinco minutos de la mañana) recibimos el reporte de que Lina Ron bajó por la Urdaneta en sentido este acompañada de unos 50 motorizados. Iba de parrillera y hablando con un megáfono. Imagina la plomamenta que se armaría si aquí no estuviéramos nosotros".

Un día más Bien porque la presencia policial disuadió a los violentos o porque en realidad no existía ninguna intención violenta en ninguno de los dos lados, lo cierto es que los peores augurios no se cumplieron a pesar de la movida agenda: aparte de la marcha estudiantil también hubo una protesta de los transportistas y otra de los trabajadores del tribunal de la Lopna.

Ni siquiera el tránsito se vio muy afectado (salvo en las vías que están al norte de la avenida Universidad) y los planteles escolares tuvieron una asistencia normal, si bien con excepciones: en la Unidad Experimental Venezuela, al lado de la plaza Morelos, sólo el cincuenta por ciento del alumnado asistió a clases.

El anunciado fin del mundo resultó ser de nuevo un día como tantos otros.

El Universal