sábado, 2 de mayo de 2009

Falleció estudiante de Mérida e imputan a nueve policías



Mérida.-Tras dos días de agonía en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Universitario de Los Andes, el presidente de la FCU del Instituto Universitario de Tecnología de Ejido, Yuman Antonio Ortega Urquiola, de 25 años de edad, falleció debido a la herida que le causara el objeto que se alojó en su cerebro.

Mérida y Ejido colapsaron por las protestas a consecuencia de la noticia que hasta las 6:00 pm de este jueves fue confirmada por el médico tratante y anunciada por el gobernador Marcos Díaz Orellana.

No obstante, las reacciones no se han hecho esperar. Provea solicitó que la fiscalía haga una investigación imparcial, y que todas las autoridades nacionales, estadales y municipales garanticen el libre ejercicio del derecho a manifestar pacíficamente. También que el Ejecutivo Nacional rectifique y prohiba el uso de armas de fuego y sustancias tóxicas en el control de manifestaciones pacíficas.

Estudiantes merideños llamaron a la calma, lo cual fue ignorado por grupos de encapuchados que se han encargado de alterar el orden público tanto en la avenida Tulio Febres Cordero de Mérida, como el Casco Central de Ejido.

Los nueve funcionarios Alfreddy Altuez Fernández (Sarg. 2do), Luis Alfonso Marques Escalona (subinspector), Estella Margarita Peña Rangel (Insp. jefe), Ramón Isidro Garcado Ramírez (Insp. jefe), Pedro Emilio Parra Hernández (sargento), Ángel Daniel José Orza (agente), Julio César Caruzzi Calle (Insp. jefe), Osmar José Pera Varela (inspector) y Javier Antonio Pérez Uzcátegui (cabo primero), detenidos el jueves, fueron imputados por homicidio calificado en grado de frustración, homicidio intencional calificado en complicidad por efectivas, uso indebido de armas de fuego y quebrantamientos de principios intergubernamentales, en la audiencia preliminar en un tribunal, luego de haber sido detenidos el jueves.

Estudiantiles acompañados de familiares y dirigentes bolivarianos de la ULA, exigieron resultados. Mientras, familiares y compañeros de los policías protestaban el tratamiento de la investigación.

Daniella Morrell
ESPECIAL PARA EL UNIVERSAL