miércoles, 22 de julio de 2009

Protestan habitantes de Curiepe, se crucifican trabajadores de PDVSA, golpe de tambor...





Habitantes de Curiepe del estado Miranda, realizaron un toque de tambor en las afuera del Palacio de Miraflores en señal de protesta por los abusos cometidos en días pasados por parte de la Guardia Nacional, cuando desalojaron a los funcionarios de la Policía de Miranda en dicha población.



Crucificados


Un grupo de trabajadores de PDVSA Anaco viajó hoy hasta Caracas para protestar y pedir respuesta por parte del ministro Rafael Ramírez a sus problemas de reenganche de 558 trabajadores y pago de salarios caídos.

Juan Carlos Ramírez, secretario general del sindicato Sutripestar, hizo un llamado al “camarada Rafael Ramírez” para que honre los compromisos que al parecer habría adquirido con los trabajadores y aseguró tener documentos en los que se prueban estas aseveraciones.

Destacó que fueron atendidos por el “asistente del ministro”, persona que les dijo que sus problemas pueden ser atendidos en la sede de PDVSA ubicada en Anaco, con lo cual Juan Carlos Ramírez consideró que se “han cerrado las puertas, han cerrado el diálogo”.

Con carteles y algunos trabajadores “crucificados” buscaron llamar la atención para que sus ruegos sean escuchados.


http://www.noticias24.com/actualidad/noticia/68828/trabajadores-de-pdvsa-anaco-se-crucificaron-en-una-protesta/






Golpe de tambor

En su columna de hoy, publicada en El Nacional, Marianella Salazar asegura que luego de las diferentes manifestaciones de la oposición que se han visto en los últimos días en Venezuela, “el diagnóstico invita al optimismo“, ya que son una muestra de que “la conciencia cívica adormecida está despertando”.

Esta es su columna completa:



Cuando creíamos que la oposición había agotado las posibilidades de enfrentar con éxito a un gobierno tan desnaturalizado y de prácticas tan miserables y violentas como el de Chávez, que nos ha lanzado por tortuosos caminos como la abstención, o por otras vías democráticas como fueron las grandes movilizaciones de 2002, además de paros y huelgas petroleras, hasta decaer en la moderación más abyecta, condescendiendo y permitiendo la arbitrariedad y el abuso sistemático del poder; cuando pensábamos que la población, ya exhausta, parecía resignarse al maltrato, la injusticia y la impunidad, empiezan a producirse reacciones que conjugan diversas emociones expresadas de manera espontánea: los furiosos toques de tambor, seguidos por repiques de campanas de las iglesias en la población mirandina de Curiepe, como protesta por la presencia de la Guardia Nacional que cobardemente se enfrentó con bombas y fusiles a una población armada sólo de “laures” y “cumacos” -instrumentos con los cuales improvisaron sus golpes de tambor-, son señales inequívocas de que ¡por fin! comenzamos a salir del retraimiento.

El fenómeno -digno de ser analizado por sociólogos y antropólogos- ha surgido como un resorte que refleja el estado de ánimo en gran parte de la población.

La conciencia cívica adormecida está despertando, se espabila con los gritos del “¡Aé! ¡Aé!, ¡dale duro a ese tambor!“. Se trata de los mismos sonidos que reflejaban los maltratos recibidos por la población negra durante la esclavitud, con los cuales expresaban su rabia y dolor.

En Curiepe, como en el resto del país se mantienen las profundas raíces étnicas y afrovenezolanas que dejaron nuestros antecesores, al menos en las poblaciones de Miranda no las dejaron morir y permanecen intactas.

Otras manifestaciones inusuales, como la huelga de hambre del alcalde metropolitano, Antonio Ledezma, y de un grupo de empleados de la alcaldía, o las protestas de los trabajadores que se están dando en Guayana y el Zulia, por ejemplo, o el coraje demostrado por el gobernador Capriles, son actos de resistencia legítimas que marcan un giro distinto en los métodos de la protesta y en la forma de hacer política.

El diagnóstico invita al optimismo, fomenta la unión, sirve para eliminar esa terrible sensación de minorías acorraladas y disociadas. Este es un pueblo creativo, si continúan asfixiándolo, le dará al Gobierno su merecido golpe de tambor.

Invasión armada: según fuentes de inteligencia, el gobierno está enviando -esta semana- 1.500 fusiles FAL, vía Nicaragua, con el propósito de resguardar y apoyar al presidente derrocado Manuel Zelaya en su deseo de regresar a Honduras.

A los fusiles les eliminaron los seriales y el escudo de Venezuela. De acuerdo con las fuentes, Rodríguez Chacín regresó a Nicaragua para preparar la entrada de Zelaya por los caminos verdes y organizar las turbas que lo recibirán. El embajador Laguna permanece en Tegucigalpa colaborando con los recursos necesarios para el retorno.

Regreso a la Disip: como lo anunciamos la semana pasada en exclusiva, el nuevo director de la Disip es Miguel Rodríguez Torres.

Hay preocupación -incluso entre chavistas- por el combo que lo acompaña y a quienes señalan como esbirros que supuestamente actuaron en diferentes casos, como en la evasión del Boyaco, el asesinato de un escolta de Patricia Poleo, y en el asesinato del fiscal Danilo Anderson, entre otros crímenes. En círculos políticos estiman que la razón para restablecer semejante equipo en la Disip, es intimidar y perseguir a la dirigencia de oposición, propietarios y directores de medios, además de periodistas “incómodos”…

tic tac

Tic tac


Golpe de tambor
Marianella Salazar
El Nacional