jueves, 24 de septiembre de 2009

Dos Obamas, Dos Chávez


En lo que fueron ocurrentes frases del presidente en su discurso de hoy, 24 de Septiembre de 2009 en la ONU, que terminó cuadrándose, como tocando guitarra y entonando un desafinado final de canción de Silvio Rodríguez, Chávez se preguntaba si había dos Obama. Un Obama que condenaba el golpe de Honduras y otro que apoyaba desde el Pentágono y con sus militares en la base USA de Palmerola- Honduras, ese mismo golpe.


En su discurso un Chávez clamaba por la paz y la democracia, pero otro Chávez mandaba a la cárcel de yare, como atropello número 100.000, al estudiante Julio para que sirva de escarmiento a la juventud, que protestaba contra sus leyes despóticas y contra la prisión sin juicio de decenas de presos políticos.

Un Chávez anula contratos con empresas occidentales para la explotación petrolera y gasífera y otro Chávez realiza contratos entreguistas con rusos, iraníes, bielorrusos y chinos sobre la faja del Orinoco.

Un Chávez canta su amor al pueblo y recita ridículamente sus discursos igualitaristas y el otro Chávez mata de hambre a obreros petroleros, hasta confiados todavía en él, a quienes PDVSA mandó a la miseria y que protestan con la boca cosida, cuando al propio tiempo, protegidos
boliburgueses suyos, asociados patentemente con su gobierno, compran compañías de telecomunicaciones por 750 millones de dólares.

Un Chávez anunció una vez más que nadie se meta con su revolución, pero vive metiéndose con todo gobierno y pisoteando cualquier soberanía ajena que le venga en gana.

Un Chávez dice que hay que combatir la corrupción y otro tolera o auspicia que sus propios ministros se hagan potentados y los protege, generando la duda de si no son apenas sus testaferros, dada la impunidad absoluta para con sus afanes depredadores.

Dice que hay que luchar por la paz y se arma hasta los dientes con armas ofensivas contra Colombia y hace acuerdos militares secretos con Rusia e Irán.

Se declara colombiano que ama a su Colombia de Bolívar y sus torpes soldados matan , de dos tiros de FAL, por instrucciones contra el comercio de frontera, en el mismo momento, a un pobre lanchero en el rio Arauca, en aguas internacionales y pretenden calmar la pobre viuda pagándole los gastos del entierro.

Sería digna del documental de Oliver Stone, que pagó con nuestros reales y que promocionó Chávez desde la alta tribuna de la ONU, la imagen de la pobre mujer viuda, con su hijo en brazos llorando a su compañero asesinado y minutos después portando en la mano el paquete en efectivo de 20 millones entregados en billetes pequeños que “saldaban la cuenta” según cree quien le hizo firmar un acta de recibo…