domingo, 13 de septiembre de 2009

El Gobierno español niega ayudas a la defensa de los Derechos Humanos en Venezuela


No paga programas que molesten a Chávez pero destina 28.810 euros a una asociación gay de Zimbaue

El Gobierno de Zapatero no quiere ningún problema con el régimen bolivariano de Hugo Chávez. Todo lo contrario. En el reparto de subvenciones y ayudas concedidas hace un mes por el Ministerio de Asuntos Exteriores «para actividades de divulgación, promoción y defensa de los derechos humanos» hubo partidas para programas en España, Iberoamérica en general, algún país africano y hasta para la «Alianza de Civilizaciones» que promociona Zapatero, pero ni un euro con destino a Venezuela.

La nación hispana donde menos se respetan los derechos humanos después de Cuba no figura en la relación de proyectos de promoción de los mismos.

«Como veréis, este año se han aumento ligeramente las cantidades, con lo que se ha reducido el número de beneficiarios. Se ha intentado mantener un equilibrio tanto temático como cuantitativo, siendo un factor importante la interlocución con la oficina».

Es el mensaje con que respondió la oficina correspondiente de la secretaría de Estado de Asuntos Exteriores a las asociaciones que pedían ayudas para la promoción de los derechos humanos, a los agraciados y a los descartados. Entre los rechazados -quizás por «mala interlocución»- estaban la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) y el Esade, la prestigiosa escuela internacional de negocios.

Programa completo

FAES había presentado un programa completo para «encuentros por los Derechos Humanos en América Latina» que incluía, entre otros puntos, una visita a Venezuela «con motivo de la celebración del encuentro internacional en defensa de la libertad y los derechos humanos» y «la presentación por una delegación de líderes venezolanos de un informe sobre la amenaza a la libertad, democracia y derechos humanos en Venezuela». La fundación que preside José María Aznar añadía una petición de ayuda para participar en el congreso internacional de víctimas del terrorismo en Medellín (Colombia).

FAES, en colaboración con Esade, había presentado otra petición de ayudas para un programa de conmemoración del 60 aniversario de la declaración universal de los Derechos Humanos. Ninguno estaba en la lista de «aprobados» que el BOE publicó el pasado 13 de agosto en la resolución firmada por el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Ángel Lossada.

Los regímenes populistas de izquierdas que impulsa Chávez en Iberoamérica con el apoyo del castrismo son una nueva involución política en el continente americano que FAES denuncia al mismo tiempo que el Gobierno de Zapatero estrecha relaciones con el caudillo bolivariano. La acogida oficial en la visita de Chávez a España, después de los pasados insultos y desplantes, es la mejor prueba de ello. Las relaciones comerciales mandan o complementan las simpatías ideológicas.

Pero mientras Exteriores rechaza dar ayudas o subvenciones a la promoción de los derechos humanos en Venezuela, no las regatea en otros países y para asociaciones más «modernas», próximas a sus principios «progresistas» o alejadas de la cultura occidental. En la relación de beneficiarios figuran entidades tan respetables como la Cruz Roja o varias universidades españolas junto con fundaciones más peculiares como «Gays and Lesbians of Zimbabwe», el grupo que recibió más dinero y encabeza la lista: 28.810 euros.

La Confederación Española de Asociaciones de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales obtuvo otros 10.000 euros para su proyecto «Amal-Esperanza: Observatorio de la diversidad de orientación sexual e identidad de género en países de mayoría musulmana». La Fundación Triángulo fue agraciada con otros 10.000 para financiar unas «jornadas de cooperación internacional con población LGTB».

También hubo una partida para apoyar una de las doctrinas o de los mensajes más queridos por Zapatero. Con un título rebuscado, la Asociación para las Naciones Unidas en España consiguió otros 10.000 euros con el siguiente «objeto»: «La Alianza de Civilizaciones desde la perspectiva de los Pactos Internacionales de Derechos Humanos: una visión de juventud».

Destinos convencionales

El resto de las ayudas concedidas, por un total de 350.000 euros, tuvieron un destino más convencional y apropiado al título de los Derechos Humanos. Por ejemplo, la Fundación Miguel Ángel Blanco recibió 20.000 euros y la Cruz Roja Española 10.000 para un curso de promotores de Derechos Humanos.

Para programas fuera de España hubo ayudas para Argentina, Guatemala o Colombia y otros relacionados con la defensa de la infancia en el tercer mundo o la discriminación de los gitanos.

ABC