miércoles, 30 de septiembre de 2009

Julio César Rivas contó al diario La Verdad lo que vivió mientras estuvo recluido en la cárcel de Yare


Julio César Rivas contó al diario La Verdad lo que vivió mientras estuvo recluido en la cárcel de Yare. “Hubo momentos que fueron duros, sobre todo porque allá la normalidad es oír tiros”, dice Rivas.

Además, expresó su rabia porque el tiempo perdido nadie se lo va a pagar, mientras que señala su rabia porque asegura que el Gobierno “dañó” su imagen al meterlo preso.

Esta es la entrevista que José Gregorio Martínez le hizo a Julio Rivas para el diario La Verdad:

Renunciar o retroceder no son una opción. Desde la sede de la Organización de Estados Americanos (OEA), en pijama, acompañado por su mamá y aferrado a una estampita de la Virgen a la que le reza para que todo salga bien, Julio Rivas habló con La Verdad luego de haberse presentado en la mañana en el Palacio de Justicia a conocer su expediente. La valentía y la esperanza de este joven de 22 años le permiten ver los momentos amargos que pasó en prisión como un aprendizaje. Por encima de las riñas con armas blancas y armas de fuego, que le tocó presenciar, está su deseo de construir un mejor país.

La indignación no la puede ocultar. Nadie podrá pagarle los días de clase perdidos, el trabajo que por razones ajenas a su voluntad abandonó, y mucho menos los días que pasó en prisión. Julio Rivas reclama que el Gobierno dañó su imagen con un expediente atiborrado de delitos y lo expuso a la furia de sectores que pudieran ser violentos y hacerle daño. No pasó por alto las insinuaciones “aberrantes” de Mario Silva, con las que “instigaba” a los presos para que abusaran de él.

- ¿Cómo fue la experiencia de estar en la cárcel?

- En Yare en específico hubo un aprendizaje más que todo que empieza por ser una víctima de otro venezolano que no acepta las opiniones distintas; pero de aprendizaje porque compartí con personas que cometieron errores en su vida, personas que presuntamente mataron, que robaron y que me demostraron, y están demostrando, que quieren cambiar.

- ¿Tú estabas en una celda con más personas?

- Yo tenía una celda, cada uno tiene su celda. Tienen capacidad para tres personas pero como esa área es nueva hay pocas personas, y a cada uno se le ha asignado una celda. La mayoría de las personas que estaban condenadas allí eran por asesinato, y le seguían hurto y narcotráfico.

- ¿Cómo te sentías encerrado en medio de delincuentes comunes por el delito de haber participado en una protesta?

- El miedo desde el principio ya estaba vencido, pero sí tenía la preocupación de si podría dormir bien o no, bajo la intriga de cuanto tiempo iba a permanecer allí, pero desde que llegué hubo solidaridad, aunque sí hubo momentos que fueron duros, sobre todo porque allá la normalidad es oír tiros. Desde mi celda yo tenía la oportunidad de ver hacia Yare I, donde se apreciaban los heridos, donde se apreciaban las riñas en las canchas con puñaladas. Una noche antes de venirme vi sacar a dos heridos de allí.

- ¿Qué fue lo más feo que viste, lo más feo que te tocó vivir?

- Lo más feo que yo viví fue una noche que hubo un tiroteo horrible allí. Había unos reos cayéndose a tiros en Yare I, y mi celda daba hacia allá, pero en mi propia torre momentos así no viví, pero sí estuve preocupado porque los tiros a la vigilancia de la Guardia caen en mi torre, o en la torre donde yo estaba, y eso era un intercambio de disparos que me ponía en total preocupación.

- ¿Fueron los días más largos de tu vida?

- Los primeros días fueron súper largos, intrigado sin saber cuántos días iba a estar allí, también consternado y triste porque el Gobierno me tenía preso allí cuando yo era un ciudadano que estaba protestando como otros estudiantes por lo que estábamos en desacuerdo, pero los últimos días me sentía orgulloso de que mis compañeros estuvieran haciendo este gran sacrificio (huelga de hambre) por mi libertad. Yo me sentía sumamente orgulloso y ahorita me siento muy comprometido con ellos.

- Tú vivías en Valencia, trabajabas y estudiabas. ¿Quién te paga los días de clase que has perdido? ¿Quién te paga tus días de trabajo?

- Eso nadie me lo va a pagar, y en la cárcel eso no tiene precio, la libertad no tiene precio. Aparte de todo esto, el Gobierno dañó mi imagen porque no sólo me meten preso por estar protestando, sino que me meten preso acusándome de una cantidad de barbaridades y de paso exponiéndome a sectores que de repente pueden ser violentos a que me hagan algo porque dicen: bueno, a éste lo que le hace falta es vaselina e hilos dentales, cosas aberrantes. Es indigno de esta gente, y ni siquiera vale la pena comentarlo, pero yo estoy siendo perseguido por estas personas y no tengo cómo ignorarlas. Tengo un juicio abierto y los principales testigos de los delitos por los que me acusan son periodistas, o vamos a llamarlos periodistas -aunque no merecen ese término- de La Hojilla. Me siento indignado de saber que mi dinero va para un canal del Estado que luego es utilizado en mi contra.

- ¿Qué harás a partir de toda esta situación?

- Yo espero lograr la unidad entre todos los estudiantes, que no existan discordias, que cuando me toque hablar a mí poder expresar las ideas de todos mis compañeros; cuando les toque hablar a mis compañeros que expresen las ideas que yo tengo, que ante todo exista la unidad, porque unidos vamos a lograr conquistar la libertad en Venezuela de nuevo.


José Gregorio Martínez
La Verdad

2 comentarios:

sakthi dijo...

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Anónimo dijo...

desde aqui de colombia pais hermano de venezuela le doy animos a julio cesar rivas ,para que siga adelante luchando por venezuela, llevando las banderas de ese querido pais por delante, luchando por las libertades del pueblo, arriba mucho animo que el señor nuestro DIOS esta con usted, que DIOS lo bendiga y lo ayude en su lucha sin armas, arriba pueblo venezolano levantate y anda. en el nombre del señor. que asi sea